El mundo de los pianos

Los cinco mitos mas extendidos acerca de los pianos

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Esta es una lista de las cinco falsas creencias mas comunes acerca de los pianos. Aunque parezca de broma no lo es. Hay gente que tiene ideas de lo mas increible. Iremos desgranándolas una a una. Difícil tarea, pues algunas de estas fabulas tienen un fuerte arraigo popular.
                         La foto corresponde a un piano Pleyel ya restaurado

El mito número 1 de nuestro exclusivo ranking
SI UN PIANO NO SE TOCA NO HACE FALTA AFINARLO
Lamentablemente para los propietarios de pianos y afortunadamente para los afinadores, esto no es así. Un piano se desafina igual tanto si se toca como si no, con el agravante de que si no se toca y afina por mucho tiempo no solo se desafina, sino que además baja de tono y pierde su estabilidad. Volverlo a su tonalidad normal (440 htz en La 4, tecla número 49) es costoso, se necesitan al menos dos sesiones de trabajo. Para más INRI el no tocar el piano durante mucho tiempo es nefasto para el mecanismo que pierde su pulsación natural y respuesta dinámica.

El número 2, un clásico de los románticos
UN PIANO CUANTOS MAS AÑOS TIENE MAYOR ES SU VALOR
Ah, que felices serían algunos si esto fuera realmente así! Pero lamentablemente tampoco lo es. El valor de un piano viejo es mas bien el valor sentimental que le queramos dar, que en absoluto tiene que ver con su valor real de mercado (leer artículo “Pianos antiguos, la cruda realidad”. Muy frecuentemente y aunque esto pueda romper el corazón de algunos románticos (lo siento amigos) un piano viejo es un trasto que salvo excepciones en pianos de muy alta gama como C. Bechstein, Steinway, etcétera no vale la pena restaurarlo, a veces ni siquiera el coste de transportarlo.

Mito número 3, que tanto indigna a los afinadores!
UN BUEN PIANO NO TIENE PORQUÉ DESAFINARSE
Falso como un Rolex de Taiwán! Todos, absolutamente todos los pianos se desafinan, la única diferencia es que un buen piano debido a la calidad de los materiales de que está hecho se puede mantener afinado más tiempo. Esto también tiene mucho que ver con quien afine el piano. En general un piano, el que sea, hay que afinarlo 2 veces al año.  Al menos y sin excepción, una vez.

Mito número 4, elemental pero no para todo el mundo
EL PIANO DE PARED Y EL DE COLA SON IGUALES, SOLO CAMBIA LA FORMA
Grosso error. El concepto de construcción y la máquina de ambos tipos de piano son muy diferentes. Por regla general un piano de cola es superior en todo (sonoridad, respuesta dinámica, pulsación etcétera) a uno de pared. De ahí que en las salas de conciertos los pianos sean siempre de cola.

Mito número 5, un hecho que no todos conocen
DESPUES DE TRANSPORTAR O MOVER UN PIANO SIEMPRE HAY QUE AFINARLO
Otro de los mitos más extendidos. El transporte de un piano si se hace profesionalmente y con cuidado tiene escasa relevancia en su desafinación. Otra cosa es si las condiciones climatológicas cambian durante el transporte o en su nueva ubicación. En general un piano puede ser afinado antes de transportarse y llegará a su destino prácticamente en el mismo estado de afinación.

© copyright Juan Olalla 2012 Todos los derechos reservados

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2 comentarios en “Los cinco mitos mas extendidos acerca de los pianos

  1. En mi caso, he tenido pianos 0 km que funcionaban y sonaban hermosamente, pero ahora tengo uno de 100 años, vertical, que es una maravilla. Eso sí, tuve que encontrar al mejor afinador y calibrador. Grandes bajos, altos agudos, digitación comodísima…

  2. Juan Olalla, excepcional:
    Enhorabuena por tu web y tu blog. Hace tiempo que no encontraba nada serio en la red (actualmente un “océano de publicidad y gilipolleces”), tan bueno como lo que nos ofreces desinteresadamente gracias a tu experiencia y tu profesionalidad. Creo que es un lujo disponer de un experto como tú “en línea”, ¡¡no te canses nunca!!
    Ah, puede parecer que este comentario lo ha escrito la abuela de Juan, pero no es así. Entiendo de pianos lo mismo que de botafumeiros; mi única relación con ellos es que compré hace un año un Clavinova a mi hija de 8 años para que practicase en casa (va al conservatorio y parece que le gusta). Seguí el consejo de un buen amigo músico: “para empezar no es un mal aparato, y siendo eléctrico controlas el volumen y no martirizas a tus vecinos del piso”. Con este mismo amigo estoy montando en El Palo algo parecido a un club cultural (literario, musical, etc.) ambientado en el siglo XIX, para el que hoy nos han ofrecido por poco dinero un apolillado Grotrian-Steinweg de pared, de 1890. Así que me he metido en internet y me he encontrado con esta increíble web en la que he empezado a brujulear y sobre la que llevo 3 horas. Mis posibles dudas han quedado resueltas, especialmente con los artículos claros y sencillos titulados “Los cinco mitos más extendidos…” y “Pianos antiguos, la cruda realidad”. Con todo, lo irá a ver mi socio, el músico, por si vale para animar una jam session o sólo para decorar.
    Juan, insisto: ¡una gozada!

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